miércoles, 15 de agosto de 2018

Los 10 errores más frecuentes en el control de plagas agrícolas

  1. LA AGRICULTURA DE PRODUCCIÓN INTENSIVA (MONOCULTIVOS, USO DE AGROQUÍMICOS, MISMAS FECHAS DE PRODUCCIÓN, ETC) HA FAVORECIDO EL DESARROLLO DE LAS PLAGAS HASTA CONVERTIRLAS EN UNO DE LOS PRINCIPALES PROBLEMAS DE LA AGRICULTURA

10 errores en el control de plagas agrícolas, forestales y ornamentalesLa agricultura de producción intensiva ha supuesto el desarrollo entornos aislados que benefician el desarrollo de las plagas, una fuente fácil de alimentación. Y el uso repetido e indiscriminado de pesticidas ha modificado medio natural en el que las plagas eran controladas por sus depredadores. Además, los mercados han forzado la selección de ciertas variedades de cultivos por parte de agricultores, mejoradores vegetales, y productores de híbridos, de manera que muchas de las variedades cultivadas han ido perdiendo parte de los mecanismos naturales de defensa adquiridos durante millones de años en ese lento proceso de coevolución.

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  1. IDENTIFICACIÓN ERRÓNEA O TARDÍA DE LA PLAGA
Identificación de los estadíos larvarios de las plagas
En general ninfas y larvas son más difíciles que identificar que los adultos, pero si no se identifica correctamente la plaga será muy difícil aplicar una estrategia de control efectiva.

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Identificación de las plagas por los daños que causan
La forma más fácil de identificación es cuando se tiene el daño en la planta y se logra encontrar la plaga que lo causa, pero ese momento suele ser ya tarde para realizar un tratamiento, y la dinámica poblacional de la plaga puede hacerla ya incontrolable.

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Las plagas transfronterizas
La globalización del comercio de plantas y cosechas está haciendo que las plagas se trasladen a nuevos entornos, en los cuales no son fácilmente identificables y carecen de sus depredadores naturales.

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  1. TRATAMIENTOS TARDÍOS POR DESCONOCER EL CICLO DE DESARROLLO BIOLÓGICO DE LA PLAGA

Para controlar efectivamente las plagas de los cultivos, forestales y ornamentales es imprescindible conocer su hábitat, sus hábitos alimenticios y sus diferentes estados de desarrollo. Es particularmente útil, conocer la etapa de desarrollo en la cual la plaga es más vulnerable para que el tratamiento sea eficiente desde las primeras generaciones. En general, durante la fase de adulto las plagas se tratan con poco éxito: suelen ser más resistentes a los pesticidas y podrían haber depositado ya los huevos para dar inicio a una nueva generación.

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  1. UNA NUEVA VARIABLE EN EL CONTROL DE LAS PLAGAS: LA ACCIÓN DEL CAMBIO CLIMÁTICO
Condiciones ambientales como la humedad, temperatura, etc, así como la disponibilidad de alimento, pueden afectar la duración del ciclo de vida de los insectos. En general se conocen tiempos promedios de desarrollo de una plaga (por ejemplo, 10 días para el ciclo completo, en una temperatura promedio de 23ºC), pero el cambio climático hace que tales cálculos no tengan valor. La monitorización de las condiciones climatológicas debe hacerse diariamente. De manera genérica, un aumento de temperaturas hace que los ciclos biológicos de desarrollo de las plagas se acorten en términos de días.

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  1. CONSIDERAR QUE LOS PESTICIDAS SON INOCUOS, Y NO TÓXICOS

El matiz de la denominación fitosanitario para describir a los pesticidas es sutil, y preferida por los laboratorios, pero no le quita toxicidad a los productos. Los productos fitosanitarios son sustancias venenosas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) no existe ningún plaguicida que carezca de toxicidad. De hecho se determinan las dosis letales de cada principio activo de los plaguicidas. La OMS define el grado de peligrosidad según la dosis letal media, que es la cantidad del plaguicida, en mg/kg/día, que produce la muerte en la mitad de los animales experimentales (generalmente ratas de laboratorio), y los resultados se extrapolan la los seres humanos. Pero se desconoce el efecto acumulado de las sustancias químicas que ingerimos a través del agua, los alimentos, etc. Son especialmente vulnerables las mujeres embarazadas, los niños y los ancianos.
Por este motivo, los pesticidas deben ser el último recurso en el control integrado de plagas, siempre respetando las dosis y los plazos que marca la OMS y que indica el fabricante. Y se debe evitar el uso repetido e indiscriminado de pesticidas en el control de plagas

Por su peligrosidad, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) publicó en 1985, y ha revisado periódicamente el Código Internacional de Conducta para la Distribución y Utilización de Plaguicidas, si bien su cumplimiento es voluntario por parte países, productores y distribuidores. Dicho documento puede ser consultado aquí.

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  1. CONSIDERAR LOS PESTICIDAS COMO EL ÚNICO MEDIO DE CONTROL DE PLAGAS

El control químico es el método más sencillo y rápido para el control de plagas,  aunque supone un coste entre el 3 y el 11% de la producción según el cultivo y el tipo de producción. Consiste en las aplicaciones preventivas y repetidas de un conjunto variable de plaguicidas de amplio espectro, con dosis predeterminadas, y según el calendario los cultivos y las plagas que potencialmente los afectan. Estos tratamientos se aplican según el calendario, aún cuando la plaga o enfermedad no esté presente en el cultivo. El control exclusivamente químico es el que mayores probabilidades tiene de producir efectos perjudiciales: puede generar resistencia al agroquímico en la propia plaga, con el consiguiente aumento de los costes de producción, puede afectar la salud del productor y de sus trabajadores, si no se consideran las estrictas medidas de seguridad, puede afectar a las poblaciones cercanas cuando se la aplicación aérea, y puede tener impactos ambientales negativos, como contaminación del agua y del suelo, reducción de la biodiversidad y de la fauna depredatora de la propia plaga.

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  1. NO UTILIZAR EQUIPOS DE PROTECCIÓN, O UTILIZACIÓN ERRÓNEA

Por imperativo legal, en la mayoría de países manipuladores y aplicadores de pesticidas necesitan una capacitación obligatoria, con normativas respecto a vestuario, manipulación, etc. FAO publicó en 2002 una guía los requisitos mínimos para la aplicación de plaguicidas. Guía sobre Buenas Prácticas para la Aplicación Terrestre de Plaguicidas, que se puede consultar aquí.

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  1. USO INADECUADO DE PESTICIDAS QUE FAVORECE EL DESARROLLO DE RESISTENCIAS
Prácticas realizadas con los pesticidas, como las aplicaciones preventivas, los tratamientos establecidos conforme a fechas de calendario, la aplicación de dosis erróneas, o incrementar el número de aplicaciones han favorecido  que ciertas especies de plagas desarrollen resistencia a los insecticidas químicos. Las plagas se adaptan a los plaguicidas utilizados para su control, sobreviviendo y generando a futuro individuos resistentes a los mismos. La resistencia a los plaguicidas, aparece cuando un producto se utiliza inadecuadamente.Hasta los años 50 del siglo XX el número de especies de insectos resistentes a alguno de los productos químicos que se empleaban para su control era pequeño. Pero con la generalización de los pesticidas como herramienta habitual para el control de plagas, con su uso masivo a partir de los años 80, la resistencia en insectos a productos químicos se ha documentado ya en más de 500 especies.

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  1. ALMACENAMIENTO INCORRECTO DE PESTICIDAS
Según estimaciones de la OMS realizadas en 1986 (Consulta informal sobre la planificación de una estrategia de prevención del envenenamiento por plaguicidas, cada año un millón de personas se envenenan con insecticidas y 20.000 personas mueren por ignorar los riesgos que comporta su manipulación. Además de los riesgos para la salud humana, el almacenamiento incorrecto de los pesticidas incide directamente sobre su eficacia. Por tanto hay que conservar los productos en su envase original y con la etiqueta correspondiente y hay que tener en cuenta aspectos fundamentales, relacionados con la temperatura o la ubicación. FAO ha publicado un Manual sobre el almacenamiento y control de existencias de plaguicidas que puede ser consultado aquí.


  1. NO DESECHAR ENVASES CORRECTAMENTE Y EL PELIGRO DE SU REUTILIZACIÓN

Durante años los envases de plaguicidas han sido tirados sin el tratamiento adecuado, reutilizados para el uso, con graves consecuencias para la salud, arrojados al agua o quemados al aire libre, generando humos tóxicos. Dichas prácticas han provocado contaminación ambiental y no pocas intoxicaciones en seres humanos y fauna. También con frecuencia los contenedores con restos de pesticidas se limpian en los ríos, ocasionando graves problemas de contaminación de las aguas.

Los envases de pesticidas deben llevarse a centros de acopios para envases de pesticidas o, en su defecto, lavarlos adecuadamente (por ejemplo, mediante la técnica del triple lavado), y realizar los trámites pertinentes ante la correspondiente autoridad ambiental. En  el siguiente enlace, la FAO ha algunos consejos sobre las técnicas de eliminación de envases de pesticidas

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martes, 3 de julio de 2018

La transferencia de conocimiento científico y las nuevas tecnologías en la agricultura



La transferencia de conocimiento científico y las nuevas tecnologías en la agricultura: Convenio de colaboración con sindicato agrícola para el uso de un software de avisos de riesgo y control de plagas.

Este acuerdo facilita a los miembros del sindicato agrario el uso del programa, que les permitirá aumentar la producción, ahorrar en fitosanitarios y respetar el medio ambiente

Racionalizar el uso de los tratamientos fitosanitarios, además de ser una importante mejora de carácter medioambiental y de sostenibilidad, permite al agricultor disminuir considerablemente el coste de los tratamientos contra las plagas. Dado que el coste medio de tratamientos en fruta de semilla es de 1.200 euros/ha y de 1.600 euros/ha en fruta de hueso, la correcta gestión de los productos fitosanitarios y de control biológico mediante FuturCrop podría suponer un ahorro superior al 30%, es decir más de 25 millones de euros para la totalidad del área de cultivo de los frutales de Lleida.

Actualmente, los agricultores encuentran muchos problemas al manejar sus cultivos de manzana, pera, melocotón y nectarina, puesto que estos están sujetos a muchos factores impredecibles que pueden causar pérdidas en las cosechas: plagas, condiciones meteorológicas adversas, etc. Los agricultores de Lleida tienen que luchar cada temporada contra la grafolita, la mosca de la fruta, la psila del peral, trips y pulgones, entre otras especies. Los costes de los agroquímicos se incrementan día tras día, y ya no son tan efectivos, debido a un incremento de la resistencia a estos productos por parte de las plagas. Además, se presiona al agricultor para producir con muy poco o cero cantidad de residuos químicos. Y los precios en el mercado permanecen bajos, debido al alza en la competencia doméstica y extranjera.

Para adaptarse y tener éxito en este panorama, los agricultores tienen a su alcance nuevas herramientas como FuturCrop que les permitan desarrollar explotaciones agrícolas sostenibles y rentables.

www.futurcrop.com

Cuando una plaga elimina la rentabilidad de la producción de maíz

Cada año se repite la misma situación: infestaciones incontroladas de gusano cogollero  (Spodoptera frugiperda) atacando los cultivos de maíz de América del Sur y Centroamérica: México, Bolivia, Ecuador, Argentina, etc, en grandes extensiones de cultivo y ocasionando enormes pérdidas en los productores.
Los ataques del gusano cogollero son endémicos en aquellas zonas en que la climatología es favorable para su desarrollo, temperaturas superiores a 25ºC y una humedad relativa menor al 60%. La falta de lluvias también favorecen su rápido desarrollo. Y los tratamientos contra las plagas agrícolas, preventivos o fijos por fechas de calendario, tienen muy poca eficacia y favorecen la resistencia de las plagas a los insecticidas químicos.
PÉRDIDA DEL RENDIMIENTO DE LAS COSECHAS
Si tenemos un rendimiento promedio en maíz mecanizado de 5tm/ha, las pérdidas que puede ocasionar el gusano cogollero pueden llegar al 40 % , es decir pérdidas aproximadas de $USD 416 por hectárea, a un precio promedio 2018. En regiones tropicales y subtropicales los daños regularmente son superiores a 60%. En grandes extensiones, como las que estamos hablando, supone pérdidas de cientos de miles de millones de $USD.
INCREMENTO EN EL USO DE PESTICIDAS
Si en condiciones normales, se pueden hacer 2 o 3 aplicaciones por temporada, con un coste $USD 109/TM, un ataque de la plaga puede llegar a aumentarlas a 5 o 7, aumentando su coste a $USD 211/TM. De hecho puede llegar a necesitarse  hasta 10 aplicaciones para controlar la plaga. Y el coste del tratamiento puede llegar a superar el precio de venta de la propia cosecha.
Las pérdidas de cosecha y el incremento en el consumo de pesticidas se repiten anualmente, con continuo endeudamiento del productor.
Sin embargo los ataques de esta plaga se pueden controlar sin inconvenientes, siempre que las acciones de monitoreo y tratamientos se realicen en su momento oportuno. Porque la mayoría de los  tratamiento se realizan tardíamente, cuando la larva ya se encuentra dentro del cogollo o de la espiga, según el desarrollo de la planta.

¿CÓMO DETERMINAR EL MOMENTO ÓPTIMO DE CONTROL Y TRATAMIENTO?

El momento óptimo de control y tratamiento es aquel que sucede antes de que la larva se desarrolle más de 1,5 cm (es decir, el tercer instar larvario) ya que a partir de ese tamaño las larvas se alojan en el cogollo o en la espiga, dependiendo del momento del cultivo, di­ficultando su control al no ser alcanzadas por el pesticida.

Instar L1 (recién)

Instar L1

Instar L2

Evolución instar L2

Instar L3

Evolución instar L3


En términos generales, el período larvario del gusano cogollero dura un promedio de 14-22 días, pasando generalmente por seis o siete instars larvarios. El ciclo completo (de huevo a adulto) dura aproximadamente entre 24 y 40 días. Pero no todos los años se producen los cambios en su desarrollo en las mismas fechas porque evidentemente las condiciones climatológicas que afectan a su desarrollo varían anualmente. Habitualmente las larvas pasan inadvertidas hasta que alcanzan 20 a 25 mm, cuando son detectadas por los daños que causan, que suele ser en el sexto instar larvario.

Para el adecuado control de la plaga no se trata de repetir tratamientos, o de cambiar de producto químico, sino de tener la capacidad de determinar el cuándo.

FuturCrop es un software que utiliza la relación existente entre las condiciones climatológicas y el desarrollo de la plaga, para calcular la fecha en que se producen los cambios en su ciclo biológico. FuturCrop calcula y predice las fechas en las que el gusano cogollero alcanza los estados de oviposición, eclosión de huevos, los 6 instar larvarios, pupas y adultos.

El control de la plaga es posible, simplemente conociendo los mecanismos de la naturaleza, automatizando la recogida de datos, calculando las fechas de los eventos y avisando al productor para que pueda tomar las decisiones adecuadas.

Nota: Las multinacionales fabricantes de insecticidas químicos están cambiando la estrategia de sus campañas de ventas. Sus campañas de comunicación hablan ahora del actual/futuro en el control de plagas del maíz, eliminando los pesticidas en la agricultura mediante la comercialización de semillas genéticamente modificadas. Como ya poseen su propiedad intelectual, les queda apropiarse del germoplasma del maíz.


martes, 19 de junio de 2018

Los avisos de riesgo de plagas ayudan a su identificación en todos sus estados de desarrollo



El usuario de FuturCrop recibe mensajes de alerta cuando alguna de las plagas que pueden atacar sus cultivos cambia su estado de desarrollo biológico. Incluso el software analiza la previsión de los parámetros determinantes de su desarrollo para calcular la fecha estimada del próximo evento en su desarrollo. De este modo es posible realizar las medidas preventivas oportunas (la destrucción de residuos de cultivos o la elección de fechas de siembra, por ejemplo) o planificar el momento oportuno para realizar tratamientos eficientes.

Muchas de las decisiones que se toman en un sistema de Manejo Integrado de Plagas  dependen del estado de las poblaciones de las plagas. Por tanto, cuanta más información se tenga al respecto en mayor medida aumentan las posibilidades de acierto en dicha toma de decisiones.

En ocasiones, según el estadío de desarrollo de la plaga, pueden estar ocultas, y se hacen visibles en la segunda o tercera generación. O también puede suceder que sea difícil determinar la especie de la plaga a partir, por ejemplo, de un estadío larvario.

Por ejemplo, la identificación del estado larvario del gusano cogollero (Spodoptera frugiperda) es fundamental para realizar un tratamiento eficiente, pues debe realizarse antes del tercer instar larvario L3. En estadíos larvarios posteriores, la plaga está protegida en el interior del cultivo. Sin embargo, las diferencias en sus distintas fases de desarrollo larvario no siempre es fácil. En este sentido, FuturCrop, al prevenir al usuario mediante email sobre los estadíos larvarios de desarrollo del gusano cogollero en sus cultivos, facilita la toma de decisiones para su control.


Ínstars larvarios del gusano cogollero (Spodoptera frugiperda)


Fuente de las imágenes: Identificación de Estadios Larvales de Lepidópteros Plaga de Maíz Diego Alexander Guzmán Prada, Jairo Rodríguez Chalarca, Centro Internacional de Agricultura Tropical, Colombia.Publicación CIAT No. 418 Área de Investigación en Agrobiodiversidad


miércoles, 6 de junio de 2018

Cambio climático y daños colaterales de los pesticidas. Estrategias de supervivencia de las plagas agrícolas y forestales





En el blog de FuturCrop explicamos los efectos del cambio climático en las plagas y los daños colaterales de los pesticidas. ¿Por qué plagas que antes no eran un problema económico son ahora tan difíciles de controlar? Las estrategias de supervivencia de las plagas agrícolas y forestales




martes, 22 de mayo de 2018

Taxonomía de las plagas agrícolas, forestales y ornamentales



El sueco Carolus Linnaeus es considerado el creador de la clasificación de los seres vivos o taxonomía.
En su gran obra Systema naturae, que con 13 ediciones supuso 35 años de trabajo, desarrolló en el
siglo XVIII un sistema de nomenclatura binomial que aún se utiliza actualmente, basado en la utilización
de un primer término, escrito en letras mayúsculas, indicativa del género, y un segundo término
correspondiente al nombre específico de la especie, escrita en letra minúscula. De lo más específico
a lo genérico, y viceversa, agrupó las especies en géneros, éstos en familias, las familias en clases,
las clases en tipos (o phyllum) y los tipos en reinos, en una jerarquía de inclusión que conforma el
rango o categoría taxonómica (Posteriormente, la necesidad de pormenorizar la clasificación obligó a
establecer categorías intermedias que mayoritariamente se forman añadiendo los prefijos super-,
sub- e infra)
Conforme a la clasificación taxonómica, los insectos pertenecen al tipo Arthropoda (como arácnidos y
crustáceos), y a la Clase Insecta. De acuerdo con la clasificación de Linneo, la clase Insecta se divide
en ordenes según sean determinados rasgos morfológicos: las estructura de las alas, las partes
bucales, la metamorfosis u otras características, de las cuales deriva el nombre que recibe cada
orden.
Los insectos comprenden el grupo de animales más diverso de la Tierra con aproximadamente un
millón de especies descritas. Y se estima además que existen entre 6 y 10 millones de especies aún
no descritas ni clasificadas. Por ejemplo, hay aproximadamente 5000 especies de odonatos (libélulas,
caballitos del diablo), 20 000 de ortópteros (saltamontes, grillos), 120.000 de lepidópteros (mariposas
y polillas), 160.000 de dípteros (moscas, mosquitos), 9800 de dictiópteros (cucarachas, termitas,
mantis), 5.200 ftirápteros (piojos), 1.900 sifonápteros (pulgas), 82.000 de hemípteros (chinches,
pulgones, cigarras), 350.000 de coleópteros (escarabajos, mariquitas), y 153.000 especies de
himenópteros (abejas, avispas, hormigas).
Pero no todas las especies tienen un impacto económico en la agricultura, bien sea positivo (por ser
enemigos naturales de plagas o actuar como polinizadores en cultivos) o negativo (por causar daños
a nivel económico en los cultivos). De los 32 ordenes taxonómicos de Insecta, tan solo 6 afectan como
plagas a la agricultura. Y dentro de éstos, aproximadamente 5.000 especies pueden ser clasificadas como dañinas.
Las plagas agrícolas son especies de insectos que conforman los siguientes ordenes taxonómicos:
Diptera, Lepidoptera, Coleoptera, Hemiptera, Tysanoptera y Orthoptera.
Coleópteros y Lepidóteros son los ordenes que tiene el mayor número de especies de insectos plaga.
Dentro de las plagas agrícolas también son importantes los Acari, o ácaros que, si bien pertenecen al
tipo Arthropoda, no pertenecen a la Clase Insecta sino a la Clase Arachnida. Durante mucho tiempo
fueron considerados un Orden.

TIPO: ARTHROPODA - CLASE: INSECTA - ORDEN: DIPTERA
DIPTEROS
Su nombre significa literalmente 2 alas, porque poseen sólo dos alas membranosas y no cuatro como
la gran mayoría de los insectos, y unos órganos posteriores denominados halterios que no utilizan para
volar sino para mantener la estabilidad durante el vuelo. Se caracterizan también porque el aparato
bucal (proboscis) es en general de tipo chupador o de tipo picador-chupador. Se han descrito unas
160.000 especies de dípteros, clasificadas en 150-160 familias. Comúnmente se le denomina moscas,
mosquitos, zancudos, etc.
Algunas especies son plagas y  otras son depredadoras de otras plagas



TIPO: ARTHROPODA - CLASE: INSECTA - ORDEN: LEPIDOPTERA
LEPIDOPTEROS
Su nombre científico se hace referencia a las escamas de sus alas, y son conocidos comúnmente
como palomillas, polillas y mariposas. La mayoría de las especies son nocturnas. El aparato bucal de
los adultos, conocido como sifón, está adaptado para succionar el néctar. Por ese motivo, muchas
especies cumplen el papel de polinizadores de plantas, y son beneficiosas para los cultivos. Pero sus
larvas, conocidas como orugas, se alimentan de flores, frutos, tallos e incluso raíces, y constituyen
plagas importantes para la agricultura. Algunas especies son capaces de generar túneles, minando las
superficies de las que se alimentan.
Los lepidopteros son el segundo orden con más especies dentro de la clase insecta. Tiene  más de
165.000 especies, que son clasificadas en 127 familias y 46 superfamilias.


TIPO: ARTHROPODA - CLASE: INSECTA - ORDEN: COLEPOTERA
COLEÓPTEROS

Su nombre científico hace referencia a la dureza de sus alas anteriores. Tienen el nombre común de
escarabajos, diabróticas, mariquitas catarinas, etc. Es el orden más grande de la clase Insecta, por lo
que es normal que las especies que componen tengan distintos comportamientos. Algunas especies
se alimentan de la vegetación, y constituyen plagas, otras son depredadoras de insectos.
Tienen 2 pares de alas. Unas, las anteriores, duras que se ajustan en línea recta sobre el abdomen y
que cubren sus otras alas posteriores y membranosas. Su aparato bucal es masticador.



TIPO: ARTHROPODA - CLASE: INSECTA - ORDEN: HEMIPTERA
HEMIPTEROS/HOMÓPTEROS

Su nombre científico se refiere a que las alas anteriores están divididas, y tienen una mitad endurecida
y otra mitad membranosa. En reposo se pliegan planas sobre el abdomen, con las puntas sobrepuestas.
Durante casi todo el siglo XX, se consideró el orden hemiptera constituyente de 2 subordenes:
heterópteros y homópteros. Actualmente algunos entomólogos los consideran ordenes distintos. El
nombre homópteros hace referencia a que las alas de los insectos tienen una textura uniforme. El orden
incluyen insectos denominados comunmente cigarras, chicharras, piojos harinosos, moscas blancas,
etc.
El óorden Hemiptera (considerando  heterópteros y homópteros) comprende entre 50.000 y 84.500
especies conocidas
Tienen un aparato bucal chupador, en la manera de pico segmentado que sale de la parte posterior
de la cabeza, y lo utilizan para succionar savia o fluidos animales como la sangre. Entre los hemípteros
más conocidos están los pulgones, las cigarras y las chinches.
Muchas especies de los hemípteros  tienen importancia agrícola por ser fitófagas o depredadoras.
Para la agrícultura, dentro del orden hemipteros, destaca la familia de los áfidos (Aphididae),
conocidos comunmente como pulgones. Tienen gran relevancia económica para la agricultura pues
se alimentan de plantas y algunos son vectores de virus.


TIPO: ARTHROPODA - CLASE: INSECTA - ORDEN: THYSANOPTERA
THYSANOPTEROS
Su nombre científico hace alusión a los flecos marginales de pelos en sus cuatro alas, que aumentan
su superficie cuando el insecto se encuentra en vuelo. Aunque también puede suceder que los adultos
sean alados o ápteros. Comúnmente se les denomina trips. Son pequeños insectos de cuerpo alargado,
de color marrón o negro.
El aparato bucal es de tipo picador succionador, con diversas adaptaciones según su alimentación sea
fitófaga, carnívora, ectoparásita o micófaga. Aunque la mayoría de las especies se alimentan de la
savia de las plantas. Pero también pueden alimentarse de polen o incluso pueden ser depredadores
ocasionales, chupando los fluidos de pulgones y ácaros.
Se conocen unas 5.600 especies, de las cuales unas 550 son plagas de plantas cultivadas, a las que
decoloran o producen daños que las hacen menos comerciables. Además pueden actuar como
vectores de más de 20 virus, algunos de ellos tan dañinos como el bronceado del tomate.
 

TIPO: ARTHROPODA - CLASE: INSECTA - ORDEN: ORTHOPTERA
ORTHOPTEROS 
Su nombre científico hace referencia a las alas rectas o derechas, y se refiere a los insectos conocidos
como saltamontes, langostas, grillos, chicharras, etc. El orden taxonómico comprende unas 19 000
especies, la mayoría de origen tropical, pero muchas ya distribuidas por todo el planeta.
Morfológicamente se caracterizan por tener un aparato bucal masticador, un tercer par de patas
especializadas para el salto, y dos pares de alas (aunque pueden estar ausentes en algunas especies).
A pesar de alimentarse mayoritariamente de tejidos vegetales, en general no son de gran importancia
económica. Exceptuando las pocas especies, denominadas comúnmente langostas, que tienen la
capacidad de formar enjambres y migrar.



TIPO: ARTHROPODA - CLASE: ARACHNIDA - ORDEN: ACARI
ÁCAROS
Su nombre científico hace referencia a su diminuto tamaño. Son una subclase de arácnidos, aunque
durante mucho tiempo fueron considerados un orden. Por los daños que causan, son una de las
especies con mayor incidencia económica en los cultivos.
Existen unas 50.000 especies, que se clasifican en 2 tipos: eriófidos y tetraníquidos. Los primeros
son plagas que, si bien no causan grandes daños directos, la saliva que inyectan al alimentarse
puede portar virus. Los segundos son los ácaros más característicos, y las plagas del orden que
pueden causar más daño directo. Son chupadores, y como consecuencia de su sistema de alimentación
se suelen observar punteaduras en las plantas, en la mayoría de los casos de color amarillento.
De los tetraníquidos, destacan la araña roja de los frutales (Tetranychus urticae), pues ataca a más
de 150 especies agrícolas, y el ácaro rojo de los frutales (Panonychus ulmi), pues es uno de los ácaros
que más ataca a los frutales.
Algunas especies de ácaros pueden ser depredadoras o parásitos de otros insectos plaga.
En el suborden Acaridia se incluye la familia que incluyen las especies de plaga de la harina y otros
productos vegetales almacenados.