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miércoles, 15 de agosto de 2018

Los 10 errores más frecuentes en el control de plagas agrícolas

  1. LA AGRICULTURA DE PRODUCCIÓN INTENSIVA (MONOCULTIVOS, USO DE AGROQUÍMICOS, MISMAS FECHAS DE PRODUCCIÓN, ETC) HA FAVORECIDO EL DESARROLLO DE LAS PLAGAS HASTA CONVERTIRLAS EN UNO DE LOS PRINCIPALES PROBLEMAS DE LA AGRICULTURA

10 errores en el control de plagas agrícolas, forestales y ornamentalesLa agricultura de producción intensiva ha supuesto el desarrollo entornos aislados que benefician el desarrollo de las plagas, una fuente fácil de alimentación. Y el uso repetido e indiscriminado de pesticidas ha modificado medio natural en el que las plagas eran controladas por sus depredadores. Además, los mercados han forzado la selección de ciertas variedades de cultivos por parte de agricultores, mejoradores vegetales, y productores de híbridos, de manera que muchas de las variedades cultivadas han ido perdiendo parte de los mecanismos naturales de defensa adquiridos durante millones de años en ese lento proceso de coevolución.

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  1. IDENTIFICACIÓN ERRÓNEA O TARDÍA DE LA PLAGA
Identificación de los estadíos larvarios de las plagas
En general ninfas y larvas son más difíciles que identificar que los adultos, pero si no se identifica correctamente la plaga será muy difícil aplicar una estrategia de control efectiva.

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Identificación de las plagas por los daños que causan
La forma más fácil de identificación es cuando se tiene el daño en la planta y se logra encontrar la plaga que lo causa, pero ese momento suele ser ya tarde para realizar un tratamiento, y la dinámica poblacional de la plaga puede hacerla ya incontrolable.

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Las plagas transfronterizas
La globalización del comercio de plantas y cosechas está haciendo que las plagas se trasladen a nuevos entornos, en los cuales no son fácilmente identificables y carecen de sus depredadores naturales.

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  1. TRATAMIENTOS TARDÍOS POR DESCONOCER EL CICLO DE DESARROLLO BIOLÓGICO DE LA PLAGA

Para controlar efectivamente las plagas de los cultivos, forestales y ornamentales es imprescindible conocer su hábitat, sus hábitos alimenticios y sus diferentes estados de desarrollo. Es particularmente útil, conocer la etapa de desarrollo en la cual la plaga es más vulnerable para que el tratamiento sea eficiente desde las primeras generaciones. En general, durante la fase de adulto las plagas se tratan con poco éxito: suelen ser más resistentes a los pesticidas y podrían haber depositado ya los huevos para dar inicio a una nueva generación.

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  1. UNA NUEVA VARIABLE EN EL CONTROL DE LAS PLAGAS: LA ACCIÓN DEL CAMBIO CLIMÁTICO
Condiciones ambientales como la humedad, temperatura, etc, así como la disponibilidad de alimento, pueden afectar la duración del ciclo de vida de los insectos. En general se conocen tiempos promedios de desarrollo de una plaga (por ejemplo, 10 días para el ciclo completo, en una temperatura promedio de 23ºC), pero el cambio climático hace que tales cálculos no tengan valor. La monitorización de las condiciones climatológicas debe hacerse diariamente. De manera genérica, un aumento de temperaturas hace que los ciclos biológicos de desarrollo de las plagas se acorten en términos de días.

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  1. CONSIDERAR QUE LOS PESTICIDAS SON INOCUOS, Y NO TÓXICOS

El matiz de la denominación fitosanitario para describir a los pesticidas es sutil, y preferida por los laboratorios, pero no le quita toxicidad a los productos. Los productos fitosanitarios son sustancias venenosas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) no existe ningún plaguicida que carezca de toxicidad. De hecho se determinan las dosis letales de cada principio activo de los plaguicidas. La OMS define el grado de peligrosidad según la dosis letal media, que es la cantidad del plaguicida, en mg/kg/día, que produce la muerte en la mitad de los animales experimentales (generalmente ratas de laboratorio), y los resultados se extrapolan la los seres humanos. Pero se desconoce el efecto acumulado de las sustancias químicas que ingerimos a través del agua, los alimentos, etc. Son especialmente vulnerables las mujeres embarazadas, los niños y los ancianos.
Por este motivo, los pesticidas deben ser el último recurso en el control integrado de plagas, siempre respetando las dosis y los plazos que marca la OMS y que indica el fabricante. Y se debe evitar el uso repetido e indiscriminado de pesticidas en el control de plagas

Por su peligrosidad, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) publicó en 1985, y ha revisado periódicamente el Código Internacional de Conducta para la Distribución y Utilización de Plaguicidas, si bien su cumplimiento es voluntario por parte países, productores y distribuidores. Dicho documento puede ser consultado aquí.

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  1. CONSIDERAR LOS PESTICIDAS COMO EL ÚNICO MEDIO DE CONTROL DE PLAGAS

El control químico es el método más sencillo y rápido para el control de plagas,  aunque supone un coste entre el 3 y el 11% de la producción según el cultivo y el tipo de producción. Consiste en las aplicaciones preventivas y repetidas de un conjunto variable de plaguicidas de amplio espectro, con dosis predeterminadas, y según el calendario los cultivos y las plagas que potencialmente los afectan. Estos tratamientos se aplican según el calendario, aún cuando la plaga o enfermedad no esté presente en el cultivo. El control exclusivamente químico es el que mayores probabilidades tiene de producir efectos perjudiciales: puede generar resistencia al agroquímico en la propia plaga, con el consiguiente aumento de los costes de producción, puede afectar la salud del productor y de sus trabajadores, si no se consideran las estrictas medidas de seguridad, puede afectar a las poblaciones cercanas cuando se la aplicación aérea, y puede tener impactos ambientales negativos, como contaminación del agua y del suelo, reducción de la biodiversidad y de la fauna depredatora de la propia plaga.

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  1. NO UTILIZAR EQUIPOS DE PROTECCIÓN, O UTILIZACIÓN ERRÓNEA

Por imperativo legal, en la mayoría de países manipuladores y aplicadores de pesticidas necesitan una capacitación obligatoria, con normativas respecto a vestuario, manipulación, etc. FAO publicó en 2002 una guía los requisitos mínimos para la aplicación de plaguicidas. Guía sobre Buenas Prácticas para la Aplicación Terrestre de Plaguicidas, que se puede consultar aquí.

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  1. USO INADECUADO DE PESTICIDAS QUE FAVORECE EL DESARROLLO DE RESISTENCIAS
Prácticas realizadas con los pesticidas, como las aplicaciones preventivas, los tratamientos establecidos conforme a fechas de calendario, la aplicación de dosis erróneas, o incrementar el número de aplicaciones han favorecido  que ciertas especies de plagas desarrollen resistencia a los insecticidas químicos. Las plagas se adaptan a los plaguicidas utilizados para su control, sobreviviendo y generando a futuro individuos resistentes a los mismos. La resistencia a los plaguicidas, aparece cuando un producto se utiliza inadecuadamente.Hasta los años 50 del siglo XX el número de especies de insectos resistentes a alguno de los productos químicos que se empleaban para su control era pequeño. Pero con la generalización de los pesticidas como herramienta habitual para el control de plagas, con su uso masivo a partir de los años 80, la resistencia en insectos a productos químicos se ha documentado ya en más de 500 especies.

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  1. ALMACENAMIENTO INCORRECTO DE PESTICIDAS
Según estimaciones de la OMS realizadas en 1986 (Consulta informal sobre la planificación de una estrategia de prevención del envenenamiento por plaguicidas, cada año un millón de personas se envenenan con insecticidas y 20.000 personas mueren por ignorar los riesgos que comporta su manipulación. Además de los riesgos para la salud humana, el almacenamiento incorrecto de los pesticidas incide directamente sobre su eficacia. Por tanto hay que conservar los productos en su envase original y con la etiqueta correspondiente y hay que tener en cuenta aspectos fundamentales, relacionados con la temperatura o la ubicación. FAO ha publicado un Manual sobre el almacenamiento y control de existencias de plaguicidas que puede ser consultado aquí.


  1. NO DESECHAR ENVASES CORRECTAMENTE Y EL PELIGRO DE SU REUTILIZACIÓN

Durante años los envases de plaguicidas han sido tirados sin el tratamiento adecuado, reutilizados para el uso, con graves consecuencias para la salud, arrojados al agua o quemados al aire libre, generando humos tóxicos. Dichas prácticas han provocado contaminación ambiental y no pocas intoxicaciones en seres humanos y fauna. También con frecuencia los contenedores con restos de pesticidas se limpian en los ríos, ocasionando graves problemas de contaminación de las aguas.

Los envases de pesticidas deben llevarse a centros de acopios para envases de pesticidas o, en su defecto, lavarlos adecuadamente (por ejemplo, mediante la técnica del triple lavado), y realizar los trámites pertinentes ante la correspondiente autoridad ambiental. En  el siguiente enlace, la FAO ha algunos consejos sobre las técnicas de eliminación de envases de pesticidas

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martes, 19 de junio de 2018

Los avisos de riesgo de plagas ayudan a su identificación en todos sus estados de desarrollo



El usuario de FuturCrop recibe mensajes de alerta cuando alguna de las plagas que pueden atacar sus cultivos cambia su estado de desarrollo biológico. Incluso el software analiza la previsión de los parámetros determinantes de su desarrollo para calcular la fecha estimada del próximo evento en su desarrollo. De este modo es posible realizar las medidas preventivas oportunas (la destrucción de residuos de cultivos o la elección de fechas de siembra, por ejemplo) o planificar el momento oportuno para realizar tratamientos eficientes.

Muchas de las decisiones que se toman en un sistema de Manejo Integrado de Plagas  dependen del estado de las poblaciones de las plagas. Por tanto, cuanta más información se tenga al respecto en mayor medida aumentan las posibilidades de acierto en dicha toma de decisiones.

En ocasiones, según el estadío de desarrollo de la plaga, pueden estar ocultas, y se hacen visibles en la segunda o tercera generación. O también puede suceder que sea difícil determinar la especie de la plaga a partir, por ejemplo, de un estadío larvario.

Por ejemplo, la identificación del estado larvario del gusano cogollero (Spodoptera frugiperda) es fundamental para realizar un tratamiento eficiente, pues debe realizarse antes del tercer instar larvario L3. En estadíos larvarios posteriores, la plaga está protegida en el interior del cultivo. Sin embargo, las diferencias en sus distintas fases de desarrollo larvario no siempre es fácil. En este sentido, FuturCrop, al prevenir al usuario mediante email sobre los estadíos larvarios de desarrollo del gusano cogollero en sus cultivos, facilita la toma de decisiones para su control.


Ínstars larvarios del gusano cogollero (Spodoptera frugiperda)


Fuente de las imágenes: Identificación de Estadios Larvales de Lepidópteros Plaga de Maíz Diego Alexander Guzmán Prada, Jairo Rodríguez Chalarca, Centro Internacional de Agricultura Tropical, Colombia.Publicación CIAT No. 418 Área de Investigación en Agrobiodiversidad


miércoles, 9 de mayo de 2018

Modelos predictivos de desarrollo de plagas

Tradicionalmente el control de las plagas que afectan a los cultivos se ha centrado en la utilización de productos químicos para su eliminación. Pero el desarrollo de resistencias a los insecticidas, así como las consecuencias de los productos químicos ante la salud humana y el medio ambiente, nos obliga a promover recursos alternativos, como el control cultural, la rotación de cultivos, el desarrollo de cultivos resistentes, etc. Actualmente, mediante las nuevas tecnologías de comunicación, el Big Data y el Cloud Computing, podemos aplicar modelos predictivos que nos permiten anticipar el problema y determinar el momento más eficiente para cada tipo de tratamiento. Actualmente ya es posible obtener información s que nos permite tomar las decisiones óptimas y más racionales en la lucha contra las plagas de las especies vegetales.

FuturCrop


jueves, 19 de abril de 2018

Cómo actúan depredadores y parásitos de las plagas



En un intento de reducir los desequilibrios que en ocasiones ocasionan los tratamientos químicos
(en los suelos, en los ecosistemas, etc) o por las restricciones legislativas en el uso de determinados
productos en el control de plagas, se están aplicando otros métodos alternativos. Se utilizan otros
insectos, enemigos naturales de las plagas, que actúan como depredadores o parásitos. Algunos
estudios han evaluado los beneficios obtenidos por cada euro invertido en control biológico. En el
caso de frutales se han calculado hasta 25 € de beneficio por euro invertido, frente a los 3 € de
beneficio por euro invertido en estrategias no biológicas (Tisdell, C.A, 1990. Economic impact of
biological control of weeds and insects)

El uso de depredadores y parasitoides brinda un control efectivo contra las plagas cuando se usa
oportunamente. Para ello hay que tener un buen conocimiento del organismo de control biológico,
de la plaga y de otros factores, como la densidad entre el depredador/parasitoide y la plaga, el estadío
biológico de la plaga, las condiciones climatológicas, etc. Para incrementar la efectividad de estos
mecanismos de control es importante acertar en la buena sincronización entre el organismo de control
biológico y la plaga. En la mayoría de los casos la falta de presa limitaría el éxito de la acción de control.
Porque el éxito del control de la plaga, dependerá de la cantidad y naturaleza de la fuente de alimento
disponible.

Para utilizar estos métodos alternativos de control de plagas hay que tener en consideración las
plagas a las que el organismo ataca, las características propias de su régimen alimenticio (su fase
depredadora), las preferencias alimenticias de las distintas fases, o cómo se realiza el mecanismo
de parasitismo. Los modelos matemáticos de desarrollo y predicción de la plaga son de gran ayuda
en la la aplicación de estos sistemas de control biológico de plagas, pues permiten determinar con
bastante precisión el cuándo y el cómo hacer las sueltas de los enemigos naturales.


DEPREDADORES
Los insectos depredadores pueden actuar como tales en todas sus fases de desarrollo. Pero cada
especie depredadora tiene una peculiaridad en su acción. La crisopa (Chrysopidae sp.) es un conocido
enemigo natural de los pulgones.  Pero en realidad es la larva de la crisopa la que es una experta
devoradora de pulgones, a los cuales extrae todo su líquido con sus grandes fauces. Un caso parecido
es el de Aphidoletes aphidimyza, otra larva depredadora que actúa de una manera similar a la anterior
pero que, para inmovilizar al pulgón le inyecta una saliva tóxica y extraer así los líquidos del pulgón.
En cambio, las larvas de Feltiella acarisuga son depredadoras de todos los estados de araña roja.

Aphidoletes aphidimyza

En otros casos, no son las larvas, sino fases posteriores de su desarrollo biológico las que actúan
como depredadores. Macrolophus caliginosus, es una chinche cuyas formas adulta y de ninfa se
alimentan de todos los estadíos de mosca blanca,


De manera genérica se puede decir que los depredadores son capaces de alimentarse de todos los
estados biológicos de sus presas, desde los huevos hasta los adultos. Pero nuevamente los insectos
tienen sus preferencias y sus mecanismos de alimentación. Por ejemplo Amblyseius swirskii se
alimenta  preferiblemente de huevos y ninfas jóvenes de mosca blanca y larvas de trips. También es el
caso de Ablyseisus cucumeris, que se alimenta principalmente de huevos eclosionados y larvas de
primer estadío de trips. En cambio, el ácaro Amblyseius (Neoseiulus) californicus actúa sobre todos los
estados de araña roja.

Adulto de S almimentándose de una larva de trip


Existen ciertos depredadores, como Phitoseiulus persimilis, que es un depredador exclusivo del género
Tetranychus (arañas rojas), y cuyas larvas, que permanecen inactivas, sin capacidad de depredación.
Cuando el ácaro depredador, adulto o ninfa, encuentra la presa, succiona el contenido fluido de su
cuerpo Phitoseiulus persimilis depreda huevos y estados inmaduros. Los ácaros adultos devoran todos
los estadíos de la araña roja.

Hay insectos depredadores oligófagos (depredadores de varios géneros y especies de una misma
familia), monófagos (sólo se alimentan de un sólo género) o polífagos (se alimentan de especies
distintas). Orius laevigatus, es un depredador polífago. Y consume tanto larvas como adultos. Otro
depredador polífago es Coenosia attenuata, (mosca asesina, mosca tigre) un depredador natural,
no comercializado porque es muy difícil de criar, que en estado larvario se desarrolla en el suelo y
se alimenta principalmente de larvas de esciáridos, y otras lombrices del suelo. Que  como adulto
se alimenta de gran variedad de plagas, como la mosca blanca (cuyos adultos captura incluso al vuelo),
minadores y moscas drosophilas.

Coenosia attenuata alimentándose de mosca blanca

O el caso de Nesiddiocoris tenis, que es un depredador fundamental en el cultivo del tomate puesto
que contribuye al control de mosca blanca, y polilla del tomate, además de alimentarse de trips, ácaros,
pulgones y huevos de lepidópteros. En cambio, Phythoseiulus persimilis, es depredador exclusivo de
arañas del género Tetranychus, a las que, eso si, devora en todos sus estadios.

Nesiddiocoris tenis control biológico de la Tuta absoluta


Tras lo explicado, es evidente que cuanta mayor sea la versatilidad del depredador, tanto por el tipo
de insectos de los que se alimenta, por su fase depredadora, como por su dieta, mayor será la
posibilidad la eficacia del insecto y mayor el control de la plaga. Así sucede por ejemplo con
Cryptolaemus montrouzieri, que es el enemigo natural más utilizado contra la cochinilla algodonosa.
En su caso, tanto las formas adultas como las larvas son depredadoras de todos los estadios de
cochinilla. Es el caso también de Orius laevigatus, cuyas formas adultas, larvas y ninfas actúan,
a su vez, sobre larvas y adultos de trips. O el de las mariquitas de 7 y 2 puntos (Coccinella
septempunctata y Adalia bipunctata respectivamente), que actúan como depredadores de pulgones
siendo larva o adulto. De ahí su éxito en el control biológico de plagas.

Coccinella septempunctata alimentándose de un áfido


PARASITOIDES

Los parasitoides actúan como tales durante sus estadíos inmaduros, generalmente en su fase de larva.
La hembra del insecto parásito pone un huevo dentro del cuerpo del insecto parasitado. La larva que
nace se va alimentando de aquellas partes del organismo menos vitales para evitar la muerte temprana
del insecto parasitado. Cuando el parasitoide ha alcanzado una fase madura, empupa, y al final de esta
fase abandona el cuerpo del insecto, ya muerto, para a su vez dirigirse a buscar otros insectos sobre
los que depositar sus huevos e iniciar un nuevo ciclo de parasitismo. Las hembras de Encarsia formosa
depositan sus huevos dentro del cuerpo de una ninfa de tercer estadio de la mosca blanca y se inicia el
parasitismo. Pero el mecanismo en que se inicia el parasitismo no es siempre el mismo. La hembra de
Aphidius colemani detecta a larga distancia una colonia de pulgones, se acerca y palpa a los pulgones
con sus antenas, pone el huevo en uno de ellos y cuando éste eclosiona, la larva que emerge se
alimenta dentro del hospedante. En otros casos el insecto parasitoide no elige un adulto para poner
el huevo sino una larva. Cuando la avispilla Diglyphus isaea encuentra una larva de minador en el
interior de una galería, la paraliza, y a continuación realiza una puesta junto a la larva, de forma que
cuando eclosione su huevo, su larva pueda alimentarse nada más nacer. Trichogramma evanescens
es una avispa que no parasita larvas o adultos, sino huevos de lepidópteros. Incluso puede suceder
que no sea la hembra adulta la que inicia la acción como parásito, sino las larvas. Tal es el caso de la
larva de primer estadio de Eretmocerus mundus, que es la que se introduce en el interior de la larva de
mosca blanca (Bemisia tabaci).


Aphidius colemani

Determinar cuál es el depredador o parásito a utilizar para controlar una plaga específica requiere una gran cantidad de conocimientos e información que facilite el éxito del tratamiento. Es fundamental determinar el momento de la suelta y su dosis, de acuerdo a las condiciones climatológicas adecuadas, así como el ciclo de la plaga y del enemigo natural. Al calcular los momentos de desarrollo biológico de 179 plagas FuturCrop es el software que indica el momento de mayor vulnerabilidad de cada plaga específica, para su tratamiento químico y biológico.

Enlaces relacionados
Organismos de Control Biológico para el control de plagas