miércoles, 15 de marzo de 2017

Sobre el ciclo biológico de las plagas

Es conveniente no medir el desarrollo biológico de una plaga en días. Porque, dependiendo de las temperaturas, el tiempo promedio puede reducirse a la mitad.
La araña roja, por ejemplo, desde el estado de huevo hasta la etapa reproductiva, tarda de 9 a 14 días en completar su ciclo biológico, cuando la temperatura es de 25 ºC. El problema es que una variación de temperatura, con un incremento de 5ºC, provoca que su ciclo biológico se acorte a los 6 o 7 días.
Y en una semana podemos tener graves daños en nuestros cultivos.

El método más utilizado para su control es la utilización de productos agroquímicos. Sin embargo, su excesivo e indiscriminado uso ha provocado poblaciones actuales con resistencia a más de 92 sustancias activas de acaricidas. Por este motivo, los tratamientos con acaricidas deben hacerse siempre cuando se observen formas vivas, y no de manera preventiva o por observar sólo síntomas.




En la imagen, la gráfica que establece FuturCrop para el desarrollo biológico de la araña roja en Tijuana (Mëxico) en el año 2016. Puede verse cómo los ciclos se acortan a partir de finales de Junio hasta principios de Noviembre. El año 2017 lleva ya otro camino.





FuturCrop es un software con el que puedes recibir avisos de riesgo y desarrollo biológico de la araña roja.

  • Te avisará del momento en que es conveniente realizar monitoreos, porque el programa ha calculado que la probabilidad de desarrollo de la plaga es alta.
  • El software te ayudará a realizar la aplicación del tratamiento conociendo el estado de desarrollo de la población del ácaro. De este modo podrás realizar la elección del producto más apropiado: ovicidas, larvicidas, adulticida
  • Con FuturCrop podrás planificar la aplicación en el momento de mayor proporción de formas sensibles de la plaga

FuturCrop es un software gratuito que te avisa de los riesgos de plagas agrícolas, forestales y ornamentales. Puedes registrarte en futurcrop.com

martes, 14 de marzo de 2017

Prácticas agrícolas en el control de plagas y enfermedades




La agricultura actual se ha desarrollado de tal modo que ha aumentado el riesgo de plagas en los cultivos.  Las plagas y enfermedades agrícolas, forestales y ornamentales son actualmente un grave problema que actualmente no tiene una clara solución. Por diversos motivos:
  • Las necesidades de mercado demandan cultivos visualmente atractivos, sin mácula ni gloria. Puede ser a costa del sabor, puede ser a costa de la salud y del medioambiente. Y para obtener ese aspecto, poder vender el producto y rentabilizar su trabajo e inversión, el agricultor pondrá los medios que tenga a su alcance.  
  • Las nuevas necesidades de producción de alimentos ha facilitado el desarrollo de los métodos intensivos de cultivo, que conllevan nuevos entornos agrícolas. Los cultivos extensivos son microcosmos, campos enormes y delimitados de alimento para las plagas cuyo control es ahora más complicado.
  • Las nuevas técnicas de cultivo han favorecido el abandono de prácticas tradicionales de la agricultura que ayudaban a mantener las plagas y las enfermedades bajo control:
    • No cultivar durante períodos, ni permitir el desarrollo de plantas hospederas durante dos o tres meses. De ese modo, los insectos adultos que emergen del a campaña anterior no encuentran planta para poner huevos, y los estados larvales que no completaron su ciclo en el cultivo previo mueren por falta de alimento.
    • Alternar los cultivos, para romper el ciclo de vida de plagas y enfermedades
    • Cultivos intercalados
  • La utilización indiscriminada y repetida de insecticidas eliminan los enemigos naturales, parásitos y depredadores, de las plagas de los cultivos. No sólo las plagas tienen el alimento concentrado, sino que ahora no tienen enemigos.
  • Las enfermedades y las plagas se han vuelto viajeras. La globalización del comercio y el transporte ha favorecido su migración. Con la llegada de una plaga o enfermedad a un nuevo entorno, el agricultor/productor desconoce de qué plaga se trata, tarda en reaccionar y desconoce cómo tratarla. el desconocimiento de cómo tratarlas y el mayor daño que causan debido a la ausencia de enemigos naturales en su nuevo entorno.
  • Y, muy importante, el cambio climático, que altera las áreas de incidencia y las épocas habituales de ataques de plaga.

Existen varias formas de controlar las plagas y las enfermedades en las plantas. Los dos métodos de control más importantes y de uso más común son el método biológico y el método químico, con grandes diferencias entre sí.

Existen otro tipo de medidas, prácticas agrícolas, de carácter preventivo que se pueden utilizar para prevenir los ataques de las plagas y enfermedades, dificultar su desarrollo o disminuir su daño en caso de ataque. Estas prácticas formaban parte del proceso normal de la producción agrícola. Y algunas siguen haciéndolo. Los modos y las técnicas de producción agrícola han cambiado, pero éstas técnicas tradicionales bien pueden servir de inspiración para el desarrollo de nuevas metodologías en el manejo integrado de las plagas.

  • Limpieza del terreno, eliminación de la maleza
  • Destrucción de residuos de cosechas anteriores.
  • El correcto drenaje. Un mal manejo del agua de riego puede favorecer o impedir el desarrollo de altas poblaciones de insectos o la presencia de enfermedades.
  • Una adecuada fertilización.
  • La poda.
  • Limpieza del borde del campo, porque las malezas que se desarrollan en los bordes del campo sirven como fuente de alimentación y refugio para muchas plagas.
  • Destrucción de larvas en el suelo, porque ciertos estados inmaduros de insectos completan su desarrollo en el suelo.
  • Como ya indicamos, lo que se puede denominar período de campo limpio. Es decir, mantener el área agrícola y sus alrededores libres del cultivo y de otras plantas hospederas de las plantas principales por un período no menor de dos a tres meses..
  • Rotación de cultivos.
  • Cultivos intercalados
  • El cultivo de plantas en época del año en que las plagas se encuentran ausentes o con baja incidencia natural: siembras adelantadas o tardías.
  • La utilización de plantas trampa. Es decir, aquellas que son preferidas por la plaga y que normalmente son infestadas antes de que se produzcan las infestaciones en el cultivo principal. Estas plantas pueden ser destruidas conjuntamente con las plagas, antes de que éstas lleguen a completar su primer ciclo. O, alternativamente, en ellas se pueden concentrar las aplicaciones de insecticidas.


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lunes, 13 de marzo de 2017

Cambio climático y control de plagas

Las temperaturas crecientes y las concentraciones elevadas de dióxido de carbono asociadas con el cambio climático, tendrán un impacto sustancial sobre las interacciones entre las plantas y las plagas, sobre los programas de manejo integrado de plagas (MIP) y sobre los movimientos de especies de plagas. Se espera un incremento sustancial de los brotes de plagas, debido a su rápido desarrollo en respuesta al aumento de las temperaturas. 
Todos estos cambios inducidos por el clima, presentan desafíos para los programas agrícolas sostenibles, basados en el manejo integrado de plagas (MIP). 
Si la producción de alimentos a nivel mundial tiene que mantener el ritmo de crecimiento de la demanda, necesitamos nuevas maneras de producir, una adecuación de los programas en el MIP y la mejora de los tiempos de respuesta a los nuevos brotes de plagas.

El aumento de las temperaturas

Las temperaturas en la mayoría de las regiones del mundo están aumentando, y ya hay indicios de que las plagas y las plantas están respondiendo a los cambios. Estas temperaturas no son sólo el resultado de los días más calurosos de verano, sino también de menos días fríos y menos heladas. Esto puede favorecer el crecimiento de  hongos y plagas, alterando la interacción del triángulo de la enfermedad (hospedero - patógeno – ambiente),  y por tanto reducciones en la producción de los cultivos.
A raíz de estos cambios se presentan algunos desafíos que se deben planificar:
1.    La expansión de las plagas (en general las plagas se están desplazando hacia el norte.
2.    La aparición de plagas en lugares muy distante a los de origen.
3.    Cambios en los ecosistemas que permitirán que algunas plagas puedan alcanzar nuevos y dramáticos niveles de población, mientras que otras especies estarán en extinción.

Expansión de las plagas

En el hemisferio norte, ya se están detectando la migración, desde el sur, de poblaciones de plagas. Una de las razones para tales expansiones es un cambio en los patrones de las heladas. A medida que aumentan las temperaturas, baja la frecuencia de heladas y aumentan los períodos libres de las mismas, que dan como resultado un aumento de la duración e intensidad de las plagas.
El incremento de las temperaturas propiciará que los productores puedan anticipar la plantación de sus cultivos. Estas plantas, al estar disponibles para las plagas que los infestan, permitirán que las poblaciones de plagas crezcan de forma aún más rápida, al añadir generaciones adicionales durante el período de crecimiento. Esto significa que muchas plagas sufrirán aumentos importantes de población al final de la temporada correspondiente. 

 

Nuevas plagas

Nuevas especies de plagas llegan con frecuencia de un país a otro, debido principalmente al rápido movimiento de personas y mercancías. Sin embargo, las temperaturas cada vez más cálidas, significa que las plagas que antes no podían sobrevivir ahora pueden prosperar en su nuevo entorno. 

 

Cambios en los ecosistemas.

Las temperaturas más cálidas beneficiarán algunas especies de plagas por encima de otras. Esto podría llevar a que se eliminaran otras poblaciones de insectos, como podría ser la de algún parásito, que podría conducir a un aumento de los daños causados por algunas especies (como los de algunos tipos de orugas) que probablemente redundaría en un aumento de las aplicaciones de pesticidas.

Preparación para el cambio climático

La modificación de las prácticas de MIP

El manejo integrado de plagas (MIP),  es la estrategia más ampliamente utilizada para el control de plagas. Este enfoque integra generalmente controles biológicos (depredadores, parásitos y patógenos), controles químicos (pesticidas) y controles culturales (tales como variedades de cultivos resistentes y los tiempos de siembra), para reducir las plagas por debajo del umbral de población que causarán pérdidas económicas. La mayoría de los investigadores y productores tratan de diseñar programas de MIP que maximicen los retornos económicos y  de sostenibilidad, al tiempo que minimizan los posibles impactos ambientales. Esta estrategia se basa en un amplio conocimiento de cuántas insectos pueden tolerarse antes de que se produzcan pérdidas de rendimiento. Ya actualmente, debido a que el desarrollo del insecto es más rápido a temperaturas más altas, las poblaciones se desarrollan más rápidamente y, por tanto, los daños a los cultivos ocurren antes de lo esperado, obligando adecuar los umbrales de tratamiento basados en insectos por planta.
Los programas de MIP que se basan en modelos de grados-día pueden ser la solución para poder anticipar los eventos de las plagas, y sólo necesitar una mínima modificación en los tratamientos para dar respuesta a estos cambios de patrones. Hay Informes que detallan que incluso los relativamente modestos aumentos de temperatura que se han producido hasta la fecha, pueden reducir la eficacia de los agentes patógenos. En algunos casos, el aumento de las temperaturas pueden reducir en gran medida la supresión de plagas proporcionada por parásitos. Estas diferencias entre las tolerancias térmicas del anfitrión y parasitoides pueden conducir a la separación temporal o geográfica, dando lugar a la aparición de brotes de plagas. Por ejemplo, la mosca Drosophila Simulans, es un huésped adecuado para la avispa Leptopilina heterotoma a temperaturas entre 18 ° C y 22 ° C, pero se convierte en un pobre anfitrión a 26 ° C.
Además, el aumento de las temperaturas favorecerá a las plagas con ciclos reproductivos cortos y múltiples generaciones anuales. Debido al aumento de la tasa de desarrollo a temperaturas más altas, estas especies podrían añadir aún más generaciones y así podrían alcanzar potencialmente un número mucho mayor al final de la temporada. El efecto máximo, se puede esperar en aquellas regiones donde las temperaturas crecientes eliminen por completo las heladas, lo que permite a este tipo de plagas que se reproduzcan durante todo el año. Esto permitirá una variedad de nuevas plagas tropicales y subtropicales que se expandirán en estas áreas. Los efectos de estos cambios en la diversidad de los ecosistemas naturales y agrícolas probablemente serán profundos.

Acciones concretas de gestión para el control de plagas y enfermedades bajo condiciones de cambio climático

Las acciones de gestión para el control de plagas y enfermedades que detallamos a continuación, adquieren bajo las condiciones de cambio climático una importancia relevante.
-      Monitoreo y supervisión constante de la presencia de plagas e incidencia de enfermedades.
-      Identificar los ciclos de vida de plagas y enfermedades, para realizar aplicaciones fitosanitarias, con el objetivo de romper estos ciclos de vida.
-      Realizar un manejo integrado que permita conservar o mantener las poblaciones de insectos beneficiosos.
-      Como prácticas de manejo frente a lluvias intensas, realizar canales de drenaje y control de malezas para evitar incremento en la humedad relativa del cultivo.
-      El policultivo o agro biodiversidad dentro de un lote permite que se presenten insectos u hongos beneficiosos que reducen la población de plagas
-      Manejar una adecuada densidad de siembra, lo cual favorece condiciones de microclima en el cultivo
-      Manejo de malas hierbas, para reducir plantas hospederas de plagas y patógenos.
-      La implementación de barreras vivas o cercas vivas, que limita la entrada o dispersión de nuevas plagas al cultivo.






FuturCrop es una herramienta que ha sido diseñada para afrontar con mayores garantías los desafíos expuestos, por el aumento de las temperaturas inducidos por el cambio climático. El desarrollo de nuevas plagas, el cambio de ciclos de desarrollo o la aparición de múltiples generaciones, son obstáculos a los que FuturCrop podrá ayudarte de forma determinante.
Las acciones de monitoreo y supervisión, o la identificación de los ciclos de vida, a la hora de proceder o no al tratamiento fitosanitario correspondiente, serán tareas cada vez más complicadas y que requieren de una herramienta de ayuda como FuturCrop.

viernes, 10 de marzo de 2017

Pesticidas que pierden eficacia, el negocio de los laboratorios, y no hay soluciones sencillas




El desarrollo y comercialización de insecticidas químicos, a partir de los años 40, consiguió reducir inicialmente las pérdidas en la producción agrícola causada por plagas y enfermedades. Los pesticidas, se dijo, son esenciales para asegurar la producción de las cosechas y hacerlo a bajo coste. Sin embargo, se ha visto con el tiempo que, a pesar del incremento en el uso de pesticidas, el valor de estas pérdidas parece haber aumentado. ¿Cómo es posible que se gaste más dinero y que el problema persista?.
La falta de eficacia de un producto químico en el tratamiento de una plaga puede estar determinada por varios factores (malas mezclas, aplicaciones inadecuadas, pH no adecuados, etc). Pero el mayor problema de estos productos es el de la resistencia que las plagas desarrollan a los productos químicos.

No es un descubrimiento reciente. En los inicios de los tratamientos químicos con DDT se observó que se morían la mayoría de insectos, pero unos pocos sobrevivían, que se apareaban entre sí. Y las siguientes fumigaciones iban seleccionando los insectos más resistentes, simplemente porque los vulnerables al insecticida se morían. El producto químico es eficaz con el individuo más débil de la plaga y selecciona el individuo resistente, que sobrevive.
No se trata de una reacción de los insectos frente al insecticida, de una cualidad que los insectos desarrollan, sino de mutaciones preadaptativas y hereditarias.
Por cierto, el DDT fue prohibido en 1978, 30 años después de que le fuera otorgado el premio Nobel a su descubridor.
Hoy en día, ya es un hecho conocido que plagas que inicialmente fueron susceptibles a dosis relativamente bajas de un producto insecticida, después de sucesivas aplicaciones, necesitan dosis cada vez mayores, progresivamente, hasta que eventualmente el insecticida prácticamente ya no tiene efecto sobre la plaga.

Este hecho que observamos tan frecuentemente en la actualidad se debe a que los tratamientos químicos actúan como procesos de selección de los individuos con mayor resistencia a los tratamientos. En una población normal, sin tratamientos con insecticidas, los genes de resistencia al producto químico están presentes en baja frecuencia. El uso prolongado de insecticidas provoca la selección de insectos resistentes, es decir, de insectos con la capacidad de tolerar dosis de veneno que sería mortal para la mayoría de individuos de la misma especie.
La resistencia que desarrollan las plagas al químico insecticida puede ser de dos tipos. La resistencia es cruzada, cuando se desarrolla una resistencia a distintos insecticidas relacionados toxicológicamente, que tienen una misma acción, como organoclorados y piretroide. Por ejemplo, desarrollar resistencia a Deltametrina y a Cipermetrina, aunque este último no haya sido aplicado. La resistencia se denomina múltiple, cuando hay una resistencia a insecticidas con distinto modos de acción, por ejemplo Clorpirifos y Spinosad.
La evolución de resistencias a los insecticidas está bien documentada. En 1946 había 11 especies de artropodos con resistencia a pesticidas. En 1970 fueron 224. Y en 1984, 447 especies de artropodos eran resistentes a pesticidas. La resistencia más frecuente se da en el orden de los dipteros, seguido de lepidopteros y coleopteros. Las especies resistentes a pesticidas incluyen la mayoría de las principales plagas.

La paradoja de aumentar el consumo de insecticida y disminuir su eficacia
Dado que las plagas se van haciendo más resistentes, el agricultor proporciona cada vez una dosis mayor de insecticida a las plagas. Con el paso del tiempo, el insecticida tiene menos efecto en el control de las plagas. Y como el tratamiento no tiene efecto, se incrementa el número de aplicaciones, y se aumentan las dosis.
Sin embargo, este proceder no hace otra cosa que acelerar el propio proceso de selección de los individuos más resistentes al producto químico. El aumento de las repeticiones de insecticida, no controla de manera más eficaz la plaga, sino que generamos una mayor incidencia de individuos resistentes. Porque la aplicación de más tratamientos seguidos acentúa la eliminación de insectos sensibles, que pueden diluir los genes de resistencia.
Como resultado de las sucesivas e indiscriminadas fumigaciones, hemos seleccionado un conjunto de individuos con capacidad para sobrevivir a la exposición de insecticida que para otros habría sido letal.

El negocio de la agricultura,cuando no se producen alimentos
Actualmente el mercado de insecticidas químicos está concentrado en 3 grandes multinacionales. Estas compañías suman el 70% del mercado mundial. Un negocio global que mueve anualmente más de 100.000 millones de dólares.
Hace 50 años que se repite que los pesticidas son esenciales para el suministro de alimentos a bajo coste. Sin embargo, las pérdidas anuales de las cosechas por plagas siguen aumentando. Y curiosamente sigue aumentando el consumo de pesticidas químicos.
El verdadero problema de los pesticidas es que las plagas desarrollan resistencias a los químicos en un corto período de tiempo.
Hay un negocio detrás. Cuando el insecticida tiene un efecto menor, los agricultores aumentan las dosis y/o la frecuencia de tratamiento. Cuando finalmente el producto pierde efecto por completo, no hay problema, las empresas ya han inventado otros productos. De hecho, ya lo tenían preparado. Empieza entonces una intensa labor de marketing entre los agricultores para potenciar el consumo de los nuevos productos químicos, más eficientes, y menos dañinos para la salud. Esas empresas sólo tienen que mostrar las ventajas de sus nuevos productos frente a sus otros productos, que ya no tienen efecto.
Y Bayer compra Monsanto por 66.000 millones de dólares, y ChemChina compra Sygenta por 43.000 millones de dólares.

El concepto de Manejo de la Resistencia a Insecticidas
Si comprendemos los factores que influyen en el desarrollo de resistencias de las plagas a los productos químicos, podremos presentar medidas para combatir el fenómeno:
  • El número de generaciones anuales del insecto, influye en la medida en que cuanto mayor sea el número de generaciones anuales y más rápido sea el ciclo, mayor capacidad y rapidez tendrá la plaga en generar resistencias
  • Otro factor es el de la movilidad de las poblaciones. Las poblaciones aisladas favorecen el desarrollo de resistencia a los productos químicos porque el gen que conlleva la resistencia se transmite con mayor eficacia.
  • También incide la dominación de los genes de resistencia, la proporción de individuos resistentes al inicio del tratamiento.
  • La frecuencia, dosis y tipo  de insecticida utilizado influye en el desarrollo de la resistencia de las plagas porque, cuanto mayor es el contacto con el veneno más  rápidamente se genera la resistencia.
  • La persistencia de los residuos en el cultivo influyen por el mismo motivo.

Teniendo en cuenta estos factores, podemos enunciar algunas medidas que pueden frenar el mecanismo de selección de las poblaciones:
  • Limitar el número de tratamientos, buscando la mayor eficiencia de los mismos. Para ello hay que conocer el momento biológico de mayor vulnerabilidad de la plaga. Y utilizar el producto que corresponda para cada estadío de la plaga. Utilizar plaguicidas de diferentes medios de acción.
  • Cuando sea posible, no realizar tratamiento químico en alguna generación.
  • Rotación de cultivos y cultivos complementarios.
  • En la medida de lo posible utilizar insecticidas con diferentes modos de acción.
  • Evitar el uso de mezclas de insecticidas.
  • Aplicar la dosis recomendada. Mayor o menor dosis que la recomendada incide en el proceso de selección, con distintos mecanismos.
  • En la medida de lo posible, utilizar insecticidas poco persistentes y formulaciones que no sean de liberación lenta.
  • Los productos químicos o de residuo 0 deben ser compatibles con los depredadores naturales de la plaga.
  • Otras estrategias pueden consistir en crear espacios libres de pesticidas, para que las poblaciones puedan reproducirse sin temor a que los genotipos de resistencia se propaguen.


FuturCrop es un programa informático gratuito que fue desarrollado con la intención de mejorar la eficiencia en la lucha contra las plagas. Regístrate en 3 clicks recibirás avisos de riesgo de plaga plaga en tus cultivos, forestal u ornamental,  y en qué fechas se puede predecir un cambio. Podrás registrar monitoreo y tratamientos. Y otras funciones.



El gusano cogollero, Spodoptera frugiperda: Grandes daños en el cultivo, gran gasto en insecticida.




El gusano cogollero (Spodoptera frugiperda) es la larva de una mariposa nocturna que ataca principalmente al maíz, al sorgo y al arroz. También, aunque en menor medida, a hortalizas, al algodón y a gramíneas como los pastos. Una infestación no controlada puede ocasionar una reducción del rendimiento del 13 al 60% del cultivo. 

El gusano cogollero es una plaga difícil de controlar, generalmente  porque los tratamientos se realizan demasiado tarde. Explicaremos por qué es importante conocer el momento en que se producen las etapas biológicas de esta plaga, para así determinar en que momento se puede controlar con mayor eficacia. Y explicaremos cual es el momento óptimo para el tratamiento del gusano cogollero.

Afortunadamente esta es una plaga que tiene muchos enemigos naturales (parasitoides, predadores, hongos, virus, etc) que controlan ente el 30 y el 50% de las larvas del gusano.


Pero se suele producir una infestación. Combatir una plaga conociendo sus hábitos y desarrollo biológico es muy importante, porque hay etapas de su desarrollo en que la plaga es más vulnerable. El tratamiento por tanto resulta más efectivo y económico. FuturCrop es un novedoso programa que permite recibir información en el email sobre el estado de más de 100 plagas, entre ellas el gusano cogollero.


Este gusano  es una plaga que puede ser controlada con cierta facilidad, siempre que los tratamientos no se realicen demasiado tarde (máximo con larvas de tercer estadío, instar o muda, aproximadamente de 1,2 cm). La causa del fracaso en su control viene mayoritariamente porque se realizan tratamientos tardíos, cuando la larva ya se encuentra dentro del cogollo, debajo de su propio excremento. Las larvas de esta plaga pasan por seis o siete estadíos. Los dos primeros son los de mayor importancia para tomar las medidas de control adecuadas.  Entre los 2 y 3 mm, con la cabeza negra, y entre 4 y 10 mm y la cabeza carmelita claro.
Es fundamental por tanto, el monitoreo y la información sobre su desarrollo biológico. En el caso concreto del gusano cogollero, para determinar el umbral de daño y el momento oportuno del tratamiento, para asegurar su efectividad, al hacer el muestreo, es mucho mejor realizar un recuento de plaga (determinar la cantidad de huevos en 100 plantas, determinar el número de larvas y su fase) que determinar la oportunidad del tratamiento considerando exclusivamente los daños observados.
El problema de esta plaga específica es que en la fase inicial de infestación los daños no se ven a simple vista. Se ven los daños cuando la planta ha crecido y se ven las mordeduras.
Por este motivo, generalmente se inician los tratamientos cuando el gusano ya está crecido. y existe la posibilidad de que estén conviviendo distintas generaciones de la plaga. Y es por esa razón que suele suceder que haya que realizar frecuentes y repetidas aplicaciones.
El gusano cogollero es una plaga en cuyo tratamiento FuturCrop puede ser determinante para salvar la cosecha, pues el programa indica el momento oportuno para realizar el monitoreo, el momento inicial de la plaga y los ciclos generacionales de sus poblaciones. Esa información nos permitirá determinar con antelación cuando se podrían alcanzar los umbrales económicos y el momento en que la plaga es más vulnerable. 
FuturCrop distingue generaciones y, en cada generación, el momento de oviposición, eclosión de los huevos, Instares 1, 2, 3, 4, 5 y 6, la fase de pupa y la fase de adulto. Y te avisa mediante un email de las fechas en que la plaga estará en esas fases.

Para determinar el umbral de daño económico, hay, como siempre, distintos criterios. Mostramos dos:
  • Con un muestreo de 5 plantas consecutivas, el 25% de infestación (Bianco 1995)
  • A partir de un 15% de plantas atacadas, con larvas presentes hasta el estadío V4. Incluso hasta un 10% de plantas con larvas, si el cultivo se encuentra entre 4 y 8 hojas (Iannone y Leiva)






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